«Segundo día en Belén. La presencia militar se ha intensificado. Nos explican que aunque nochebuena es una fiesta que celebran las 3 religiones de la zona, se preparan por si acaso. Es extraño estar cerca de tantas armas.»

«En el muro dividimos las tareas. La noche anterior dimos forma a la idea después de llegar a la conclusión de que por mucho que lo intentemos no entendemos porque pasa todo esto. Me explico: No somos practicantes (algunas ni siquiera creyentes) y como mujeres no estamos de acuerdo con ninguno de los dos bandos. La noche anterior nos contaban que no podíamos ni imaginar el número de violaciones que ocurrían en Palestina y desmanes similares ocurren por el lado israelí. En definitiva la situación es una mierda y ‘luchar’ por algo así no nos concierne. Así que al final decidimos que el tema del mural debía tener un cariz menos centrado en la problemática actual que en la situación que esconde. Una cadena de absoluta falta de respeto por los ‘otros’.»

«Esa era la idea. Sobre el muro Den, a la izquierda de la torreta que pintamos ayer, dibuja la cara de una abuela palestina que por su edad ha debido ver todos los cambios que ha vivido su país. Utiliza los colores de la bandera palestina, rojo claro, verde valle, blanco y negro. Den pinta sobre una de las puertas cerradas del muro y del otro lado le llegan rumores que no logra entender. Sólo hemos conseguido una escalera y el avance es lento. Nosotras a la derecha pintamos una versión oriental de los cuentos que hablan de realidades alteradas, ventanas de posibilidad. Usamos rojos, violetas «destino» y «comunidad», amarillos… No nos falta de nada. Tenemos unos cien botes. El lema: (en inglés para que lo entiendan) «Make a New Reality». Inciso: en el hotel mientras escribo esto suena El Fary.»

«Hoy, mientras pintábamos los soldados de la torre nos lanzaban besos. El contraste con su actitud de ayer es surrealista. La gente de a pie nos invita a beber algo que sabe a rayos, pero q aceptamos por cortesía. Medios de comunicación de España nos preguntan lo típico y alguna cosa más profunda que cuesta contestar. Se nos va la luz, los niños intentan vendernos caramelos a precio de diamante. Una mujer italiana de la cruz roja nos cuenta que está allí desde que su marido la intentó matar… mató a su hijo y después se pegó un tiro. Seguimos pintando. Unos rusos están ansiosos por llegar al check point antes de que lo cierren o tendrán que quedarse en Belén. A las 6 pm ya no vemos nada así que recogemos todo y volvemos al hotel. Allí el resto del grupo nos cuenta que han estado en Hebrón, han visto la tumba de Abraham donde rezan (separados por un muro) judíos y musulmanes. Demasiada intensidad y sólo es el segundo día.»

Texto: Musa. Fotos: Mambanegra.

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