«Graffiti. ¿Una protesta?¿ una forma de llamar la atención?¿ una crítica a la sociedad? ¿Qué es lo que queda cuando marketing, moda, publicidad, diseñadores, galerías, políticos… y en definitiva todo el mundo quiere apropiarse de ello?

Lo que queda son aquellos individuos que pintan en la oscuridad y a los que no les importa nada todo esto. La parte mas «Hardcore» del graffiti clandestino todavía sigue aquí, más viva y más motivada que nunca a pesar de la ley, la justicia, la policía y las mejoras en los sistemas de seguridad. Son ellos los que se mantienen lejos de la gente que quiere domesticar el graffiti, ponerlo en una caja, etiquetarlo y venderlo.

En 1996 cuando Montana Colors lanzó el spray que iba revolucionar el graffiti, el concepto utilizado fue «Hardcore». Un producto que salió de las mentes de un grupo de escritores de trenes que buscaban una herramienta más eficiente a la hora de pintar, para poder expresarse más fácilmente… Así nació el MTN Hardcore, una lata de alta presión perfecta para la urgencia requerida por los amantes de la acción y los trenes.

Hoy, 20 años después y tras haber conquistado el mundo, el Hardcore renace. En contacto con la evolución de la tecnología, la versión 2.0 cumple con todas las expectativas. La pintura cubre mejor y seca al instante, mientras que la presión sigue siendo la misma. Por supuesto, algunos radicales aprovecharán la ocasión para indicar la ironía de un discurso anti-marketing que a la vez hace promoción de un producto. Cada uno a lo suyo. Montana Colors empezó con pasión desinteresada y ha actuando siempre con sinceridad, manteniendo un equilibrio entre sus objetivos y su conciencia de ventas, haciéndose necesario sobrevivir a los tiburones que fueron entrando en el mismo mercado. La marca de Barcelona sigue leal a sus orígenes e ideales y sigue independiente, creando las mejores herramientas para los marginados del mundo de arte: Los bombers y los escritores.

Entusiasmados por promover esta pasión eterna, Montana Colors ha recolectado minuciosamente un metraje por toda Europa, cortesía de anónimos activistas del graffiti cuya rabia se mantiene intacta. Esta película es el resultado final: Un homenaje a todos los que viven el graffiti hasta la última parte o de su ser, como una vía de escape a las humillaciones diarias de una sociedad completamente corrupta. Una sociedad donde ellos no dudan ni un momento en romper las reglas. Tan solo para sentirse un poco más… vivo.«

Responsabilidad: Las acciones reflejadas esta película han sido publicadas únicamente con intenciones documentales, siendo responsabilidad de sus autores únicamente. Montana Colors no alienta la realización de actividades peligrosas o ilegales de ningún tipo. Por favor, consulte la legislación sobre graffiti en su país.

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