El romance entre sociedad y arte sigue activo. Esta vez, Cheste, en Valencia, fue el epicentro de un terremoto artístico-social durante el pasado mes de mayo.

Enmarcado en el contexto del festival Graffitea y durante dos intensas jornadas, vecinos, visitantes y artistas han vivido la transformación del cemento y ladrillo en un enorme lienzo. Colegios, edificios comunitarios y paredes privadas, cedidas por residente de la localidad, han sido los lugares escogidos para expresar libremente desde lo más figurativo a lo más simbólico y onírico.

Más de veinte artistas, SFHIR, Toren, Kram + Eledu y Nuriatoll entre los nacionales y Chek’os Art (Italia) y S. Waknine (UK)  entre los internacionales- por nombrar alguno-, han decorado la localidad con una variedad de estilos que ha dejado muy buen sabor de boca en la ciudad de la comunidad valenciana.

Paralelamente a los murales, se hicieron una serie de actividades entre la que destacamos, los talleres artísticos para los más pequeños.

 

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  • Rodrigo

    asombroso!!!!!