Eva Mena, también conocida como Den, ha estado realizando, como nos tiene acostumbrados, una serie de murales donde combina su estilo pictórico y un mensaje para hacernos reflexionar de una manera elegante y dulce, a la manera de la píldora recubierta de azúcar que tragamos para que sepa mejor medicina.

Uno de los murales, el de las lavanderas, hace referencia a uno de los trabajos pesados e invisibles que las mujeres de la zona hacían a principios del siglo pasado: limpiaban la ropa de los veraneantes o de los hoteles de la zona. Mirándolo uno relfexiona sobre cuánto ha cambiado  y cuánto queda por cambiar en el tema laboral para las mujeres.

Otro hace referencia al caserío que da nombre a la plaza, Atari Eder. El edificio estaba junto al río Urumea, dónde las mujeres trabajaron hasta que el río empezó a bajar con el agua turbia y les construyeron otro lavadero. Ese era un oficio típico del barrio de Loyola. La estación del Topo (Eusko Tren) coge el nombre del lugar.

El costumbrismo vuelve en el mural situado en la entrada a la antigua estación de Mallona, que pertenece a la red ferroviaria ETS y que dejo de funcionar cuando se puso en marcha el metro de Bilbao. El muro, era un agujero enorme, la entrada para camiones de carga y descarga de material para la construcción del metro de la línea 3, que quedó convertido al finalizar las obras en un muro tosco y un mal recuerdo para los vecinos que habían sufrido la construcción durante 7 años.

Por último, los murales en las tiendas Dooers, donde contaron con la artista para que pintara las secciones femenina y masculina sobre un espacio funcional sobre el que pueden colocar las zapatillas respetando las partes más importantes de las retratos.

Podéis conseguir más información sobre ella y sus murales aquí.

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