Después de 50 años de graffiti contemporáneo, los estilos de letras han ido evolucionando en infinitas direcciones, exprimiendo todas las posibilidades que el alfabeto y los colores ofrecen, en una búsqueda incesante por llamar la atención sobre el resto de escritores.
Existen, por lo tanto, infinidad de estilos que han ido desarrollado tanto la técnica con el aerosol como la manera de modificar las letras hasta conseguir formas e ideas que quedan a años luz de lo que el graffiti era en sus inicios.

Pero también encontramos gran cantidad de escritores que, luchando por mantener la estética del graffiti original, siguen rizando el rizo y jugando con las mismas normas y el mismo lenguaje que se utilizaban en la Nueva York de los 80.
Y entonces aparecen nombres como Hi-Tec, escritores que consiguen llevar esa idea al extremo de una forma descaradamente fresca y completamente imprevisible.

Desde hace poco más de un año, este escritor italiano conocido por nombres como P.God, Foien o Lethal, se ha decantado por la simplificación total de sus letras, pero manteniendo las señas de identidad estrictas del graffiti oldschool en los rellenos y fondos. Una forma de pintar tan cruda como efectiva que viene presentada con un gusto envidiable en la selección de colores y que llega a recordarnos al mejor Seen.

Si bien la tendencia vintage no es algo nuevo en el trabajo de Hi-Tec, es la simplificación de sus letras lo que hace destacar a sus piezas y las hace irónicamente originales. Recurriendo en muchas ocasiones al blockbuster, proyecta su propio estilo en elementos tan puntuales como la superposición de los 3d o su dirección. Pero también encontramos en su repertorio piezas en las que utiliza la repetición formas, a partir de elementos propios del graffiti de los 80, como el balanceo de las letras o los «3d de piano».

En la actualidad no encontramos a muchos escritores que utilicen unas señas de identidad tan acotadas, y es por lo tanto la sencillez estilística lo que se convierte en su característica más personal. Acompañada, además, con un brillante gusto cromático que no deja de arriesgar. Prueba de ello son los diferentes colores que utiliza para el trazo de las letras, que saltan de los básicos negro y blanco a azules o rojos.

Esta búsqueda de la personalidad a través de una modificación formal mínima se puede entender como una nueva tendencia cuyas copias serían tan lícitas como descaradas.
Al margen de eso, queda como conclusión lo sorprendente que pueden llegar a ser, a veces, las ideas mas sencillas, así como lo poco obvios que pueden ser los caminos por los que conducir la genialidad.

Añadir un comentario

En este sitio se utilizan cookies para ofrecer una experiencia más personalizada.
Puede obtener más información de las mismas en nuestra "Política de cookies".