No podemos imaginar qué se siente, pero podemos sospechar que fue un soplo de aire fresco a través de estas imágenes.

Una de las paredes de 4 Camins, el centro penitenciario, fue testigo y objeto del encuentro entre escritores de graffiti y reclusos.

Esta iniciativa viene una vez más apadrinada por Persianes Lliures en estrecha colaboración con Finerats Magazine.

Atravesad esta puerta  con calma; total, nosotros podemos salir.

http://www.youtube.com/watch?v=L0c0AtOMdx0

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