42 años, hijo de padre vietnamita y madre francesa; miembro fundador del colectivo M.A.C. (Mort Aux Cons). Co-fundador de Kosmopolite, el festival internacional de graffiti (Francia), considerado como uno de los más importantes en su género, y una de las plataformas de lanzamiento y promoción de jóvenes escritores de graffiti en todo el mundo.

KONGO vino a Barcelona a principios de octubre del pasado año para presentar el pañuelo edición limitada que diseñó para la marca Hermès, y decorar el escaparate que la tienda tiene en el Paseo de Gracia de Barcelona.

Nos acercamos con el escritor badalonés Chan, amigo de Kongo y miembro de M.A.C. para echar un vistazo… y la cosa fue así…

¿Cómo empezaste en el graffiti?

Un amigo mío camerunés me introdujo en la cultura hip hop y el breakdance. También vi algunas películas y fotos, ya sabes… antes de internet y todo eso.

Para mí el graffiti es muy importante en mi vida, y ahora se ha convertido también en mi trabajo. Es lo que pone la comida en la mesa en casa y paga el colegio de mis hijos.

Cuando empecé vivía en uno de los peores barrios de París, así que nunca imaginé que iba a estar aquí en Paseo de Gracia, en la tienda Hermès.

¿En aquél entonces no tenías planeado convertirte en un artista del graffiti?

Bueno, yo empecé con Juan. La primera pieza que pinté fue con él escribimos la palabra “PIECE”. Yo hice un “PIE” y Juan hizo el “CE”. ¿Cómo íbamos a imaginar que nos ganaríamos la vida con esto? El siguiente paso fue poner nuestros nombres. Después decidimos hacerlos más grandes. Avanzábamos paso a paso. Después vino el salir de Francia.

Vinimos a España, a Barcelona y en Badalona pintamos “MALA VIDA”.  Al año siguiente viajamos a Nueva York y pintamos con Cope, una  leyenda de la escena.

Después de ese viaje, volvimos a Francia y decidimos pintar el mural más grande que nunca se había pintado en el país.

No había un plan, excepto el de hacernos cada vez más grandes. Graffiti es competición, y nosotros somos buenos en ello. De alguna manera, la gente que te rodea es la que te impulsa a mejorar.

Badalona (Barcelona), 1990

Bronx (NY), 1995

Alez x Juan x Lazoo x Loop, 1991

Mac x Jonone x Le Jam x Bugs, 1998

Tats x Mac x Daze x Rest (South Bronx, NY), 2000

¿Cómo surgió la colaboración con Hermès?

Pues hace un tiempo tuve la oportunidad de visitar China, pero no tenía dinero, y donde falta el dinero, sobra el ingenio. Conseguí ir con City, de TS Crew (Tolouse). Me lo pasé muy bien, pintando con mis amigos, comprando marcas falsas (“no de Hermès”, puntualiza, mirando de reojo y con ironía al contacto de prensa de la marca).

Un día, mientras pintaba en Hong Kong, un tipo con su hijo se paró a mirar y nos pusimos a hablar. Estaba interesado en lo que pintaba y me preguntó si podía pintar la gorra de su hijo. Nos tomamos algo mientras le pintaba la gorra y el tipo me hacia una serie de preguntas. Al principio pensé “cuidado que no sea policía”, pero al final resultó que trabajaba para Hermès. Quince días después, recibo un mail del hombre ofreciéndome un cheque en blanco para que vaya a pintar el escaparate de la tienda que la marca tiene en el aeropuerto de Hong Kong. Me pinté algo en blanco y negro, porque supuse que esperaban la típica pieza con mil colores.

Les gustó y a partir de ese momento me dijeron que la puerta estaba abierta para futuras colaboraciones. Yo tenía que mandarles diseños, y si les gustaban, se mandaban a producir.

He pasado tres años trabajando en el pañuelo que acaba de salir.

¿En que otros proyectos estás metido?

Trabajo en el Festival Kosmopolite con mi grupo M.A.C., que se originó en Bagnolet en 1993. Estamos creando ahora el “Kosmo Art Tour 2”, que nace con el mismo concepto pero en diferentes ciudades como Amsterdam, París, Sao Paulo…

Con los beneficios del pañuelo también crearemos “Kosmopolis”, un proyecto destinado a favorecer la comunicación entre los niños de las favelas de Sao Paulo y los de los barrios de París, entre otras ciudades. La idea es fotografiar lo que los niños pintan en Brasil y exponerlo en París. Lo que se pinte aquí lo llevaremos a Jakarta, y de aquí a Soweto, etc… Al final haremos una exhibición y crearemos una especie de ciudad sin fronteras ni policías llamada “Kosmopolis”. Creo que es buen proyecto.

También preparo una exhibición en una galería clásica de Singapur.

¿Trabajarás con otras marcas?

No, por el momento estoy feliz con Hermès y no tengo tiempo para dedicarme a otras marcas.

¿Qué relación hay entre la moda y el graffiti?

La moda tiene una visión contemporánea, y el graffiti es contemporáneo, creo que es lógico que se encuentren.

¿Pero no crees que son opuestos? La moda, incluso la que está hecha a mano y es “artística” se reserva para aquéllos que pueden permitírselo. El graffiti está a pie de calle, es gratis y para todos…

No exactamente. La gente que hace graffiti no es exactamente pobre; ellos tienen lo que necesitan para pintar y algunos incluso ganan dinero. La moda está buscando constantemente lo que se hace en la calle y los escritores consumen marcas como Adidas, Nike etc.. Me parece lógico este acercamiento.

Por otro lado, entiendo lo irónico de esta situación. Sé que lo que pinto en el escaparate para Hermès me costaría una buena multa si no contara con el permiso de la marca. También sé que desde que trabajo con ellos, mis cuadros se venden más caros, a pesar de que la calidad es la misma. Pero esto es problema de la gente; es la sociedad quien valora las cosas de esta manera. Trabajo con Hermès porque su filosofía respeta al artista; para ellos no es sólo cuestión de dinero. Ellos se preocupan de crear un producto excelente y eso encaja con mi forma de hacer las cosas.

¿Has visto los vídeos de Kidult? Es exactamente lo contrario de lo que has hecho tú…

Si, pero todo es graffiti. Me gusta. El graffiti es así, engloba muchas cosas. Yo respeto a los otros artistas y sigo mi camino.

Hablando de cómo la gente valora el graffiti… ¿dónde crees que se respeta más?

En París, a pesar de que me da rabia reconocerlo, porque no solía ser así, pero ahora tenemos exhibiciones, festivales y gente que paga por el “graffiti”.

¿Y no te preocupa que el trabajo de los escritores de graffiti se devalúe, porque la gente que consume graffiti no entiende ni la historia, ni el lenguaje? ¿Compran sin saber qué compran?

Sí, me preocupa, pero para eso estamos los escritores que tenemos una trayectoria a nuestras espaldas, para enseñarles de qué va esto a la gente, cómo es nuestra cultura. Por eso hacemos el festival, para educar al público. Antes el graffiti sólo era utilizado por los políticos durante las campañas electorales para apuntar hacia el vandalismo. Con el “Kosmopolite”, hicimos que la prensa empezara a referirse al graffiti como una cultura. Después hicimos un DVD para demostrar qué estábamos haciendo. Ésa es nuestra arma, no sólo pintar, sino también hablar sobre por qué pintamos y lo que hacemos. En ese sentido, nos diferenciamos de esos que aparecen un día, triunfan y se desaparecen igual de rápido.

Cada proceso creativo es como una cadena. ¿Cuál es el primer eslabón de tu cadena?

La pasión, el amor… porque sin eso, no tenemos nada. Estaríamos muertos antes de empezar.

¿Cuál es tu punto fuerte y tu punto débil?

Son el mismo, las dos caras de una misma moneda. Me habría gustado ser más oportunista, saber venderme mejor y no tener escrúpulos. Pero soy como soy y a mi edad no creo que cambie.

¿Qué te llama la atención por la calle? (a parte de mujeres… Todos ríen porque cada vez que pasa una mujer la conversación se dispersa…)

Los tags de otros escritores y los sitios en los que podría pintar.

¿Qué has ganado y perdido desde que empezaste a pintar?

He hecho buenos amigos y he perdido muchos falsos. He ganado enemigos sinceros.

¿Para ti, qué características necesita tener un spray?

Cada marca tiene sus ventajas. A veces necesito pintura mate, otras necesito mucha presión. Un buen escritor sabe cómo beneficiarse de todos ellos.

¿Cómo  ves en el futuro? (hablando de graffiti)

El graffiti no morirá nunca. A día de hoy, hay gente que pinta con extintores… ¿Quién sabe qué vendrá luego?… light graffiti, reverse graffiti… Creo que el país que lo hace mejor ahora mismo es Brasil. Los mejores writers salen de allí.

(Entre todos discutimos sobre el “green graffiti” – permitiendo que el musgo crezca del muro siguiendo un patrón – el artista que hace explotar muros en Lisboa, o la gente que utiliza herbicida para crear piezas en el césped bajo la Torre Eiffel…)

Con esto la conversación se empieza a diluir y dejamos espacio a los periodistas de moda que esperan su turno para hablar con Kongo.

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