H101 nos ha pasado unas cuantas fotografías de persianas realizadas por los barrios céntricos de Barcelona. Se trata de intervenciones ilegales que, debido a su compenente artístico y resultado decorativo, se han realizado gracias a una tolerancia pública que ha permitido invertir más tiempo del que sería lógico para una acción de estas circumstancias.

Parece bastante obvio, pero si nos paramos a pensar, es curioso ver la diferencia entre las barreras impuestas por la ley y la permisibidad ciudadana, y como actúa en ella un fuerte prejuicio estético originado de forma sintética: si H101 hubiera realizado letras habría sido denunciado rápidamente a las autoridades. A su vez podemos sacar la conclusión de que una teatralidad artística puede ser el mejor camuflaje para el bombardeo y la presencia en la calle.

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