Senk es uno de los nombres que se esconden detrás del célebre colectivo venezolano CMS. Además de contar con una don innato en la manipulación de las letras y el uso de los colores, este escritor demuestra tener inquietudes y habilidades cognitivas que van mucho más allá del graffiti. Por eso hemos decidido hacerle una entrevista en la que aprovechamos para tocar el tema político. Y hemos acertado, ya que no hay nadie mejor que él para explicarnos de primera mano cómo es la vida en Venezuela…


Cuando uno piensa en graffiti Venezolano, básicamente piensa en CMS… ¿cuál es el papel que juega este grupo en la escena venezolana?

En el momento en que escribo no hay ningún miembro en el país, así que en la actualidad la única presencia que tenemos es lo que hemos hecho antes de emigrar y lo que hacemos cuando pasamos de visita por el país.

Hablando históricamente, el CMS fue uno de los crew determinante en la evolución del graffiti Venezolano. Fuimos el referente de una generación muy dinámica en Caracas, donde había muchos crews y mucha actividad. Hablo desde inicios del 2000 hasta el momento en que se inició la crisis. Piensa que el graffiti en Venezuela es bastante joven, existió gente a finales de los 80, pero era muy poca y no generó un verdadero impacto en la ciudad. Ya después, en el 96, arrancó una nueva ola de escritores como Ore, Hase, Bek, Orlo, Scas, Jasp, CTC crew, Ros, BBS, etc. de la cual nosotros somos herederos directos.

Pero durante los primeros años del 2000 hubo un salto cualitativo y cuantitativo gigante y nosotros fuimos parte importante en ese cambio. A partir de la fundación del crew en el 2004 hasta que emigró gran parte del crew en el 2014, la ciudad fue indiscutiblemente nuestra. Hubo algunos escritores aislados que estaban muy activos dos o tres años pero luego desaparecían.

Que yo recuerde, al menos 3 veces nos han disparado a mi o algún miembro del crew, y creo que casi todos los escritores de graffiti en Caracas han tenido situaciones similares.”

Ahora, si tengo que hacer una mención particular a otros escritores que marcaron una pauta en la escena venezolana, sin duda tengo que nombrar a Daos. Si bien ahora forma parte de nuestro grupo, en esos años nuestra relación no era particularmente buena, mucho beef, peleas, etc. Pero él, junto a nosotros, fue de los escritores que mantuvo un ritmo constante durante estos casi 15 años.

Supongo que no es casualidad que a los escritores que más admiro y de los que más han hecho por la escena venezolana son de mí crew. Me pongo a pensar y vienen a mi cabeza gente como Rose, Bain, Apl, Tuker, Ray, Saner(rip) etc. Así que ellos son aún fuente de inspiración y motivación para mí. Siempre decíamos que éramos nuestra propia competencia por la ciudad.

Pensando en otros escritores fuera de mi grupo, los CX3 hicieron spots increíbles o don Plin (RIP), un escalador profesional que se dedicó por un tiempo a hacer graffiti e hizo piezas en alturas imposibles, algunos de los mejores spots que he visto en mi vida.

¿Qué peculiaridades tiene ser un escritor de graffiti en Venezuela? ¿Lo mejor y lo peor?

Caracas, que es nuestra ciudad, tiene uno de los índices de violencia más alto del continente. Nada de lo que me sienta orgulloso, pero tengo que mencionarlo porque determina la forma en que nosotros nos relacionamos con la ciudad. Ser un escritor de graffiti en Caracas no es fácil. Que yo recuerde, al menos 3 veces nos han disparado a mi o algún miembro del crew, y creo que casi todos los escritores de graffiti en Caracas han tenido situaciones similares. Así que cuando sales a pintar, estás concentrado en la policía, pero también en la delincuencia o en la violencia en general. Como puedes imaginar un contexto violento genera también un graffiti violento, Caracas está llena de beefs y peleas entre escritores y grupos.

Pero las cosas buenas las tenemos, además de todo el año en verano o el mar Caribe a 20 minutos, el graffiti no es unos de los problemas principales de la ciudad. Así que no te sientes perseguido. Aún se puede pintar de día en algunas partes y así como encuentras gente agresiva, también hay mucha a la que no le importa o incluso te pueden pedir que también pintes su casa o te invitan a pintar la cancha del barrio. Otro aspecto positivo es que no hay un control policial sobre lo que pintas. Cierto que si te encuentran pintando es un problema, pero nadie lleva una cuenta, ni hacen investigaciones antigraffiti, al menos no por pintar la calle.

“Lo que encontramos de regreso fue un cuerpo justo adelante de la pieza. Al principio pensábamos que era algún borracho que había decidido dormir en medio de la autopista, pero al instante fue evidente que no estaba vivo, así que inmediatamente nos marchamos.”

Hoy en día, encontrar los materiales para pintar es complicado y si los encuentras cuestan mucho. Esto ha deteriorado increíblemente la escena, que no ha muerto pero no es ni el rastro de como era en años pasados. Hace dos años que no paso por la ciudad, la última vez que fui, llegue por tierra desde Colombia y recuerdo que tuve que traerme la pintura escondida y una carta ”ministerial” que decía que era para hacer murales (falsa obviamente), porque no quería que me decomisaran la pintura. Según me cuentan la ciudad hoy esta limpia, se encuentran sólo piezas viejas y que es muy poco lo que se hace, porque además de no encontrar los materiales y de costar mucho si los encuentras, con la crisis económica pensar en graffiti es un lujo. También el hecho de que la gran mayoría de los escritores que eran referente ya no se encuentren en el país creó una ruptura generacional que hace aún más difícil que mejore la situación.

Cuéntanos lo más extraño que te haya pasado pintando.

Hay unas cuantas historias, pero una de las más extrañas fue cuando pintando durante año nuevo, en la autopista Francisco Fajardo (principal autopista de Caracas), debajo de las columnas de contención del distribuidor, escapamos de la policía. En la huida a Tuk se le perdieron las llaves del carro, así que nos escondimos una media hora esperando a que se calmara la situación afuera y volvimos a buscar las llaves. Lo que encontramos de regreso fue un cuerpo justo adelante de la pieza. Al principio pensábamos que era algún borracho que había decidido dormir en medio de la autopista, pero al instante fue evidente que no estaba vivo, así que inmediatamente nos marchamos. De no ser así, si la policía hubiera vuelto nos hubiera encontrado con el cadáver y sin ninguna explicación convincente de lo que había ocurrido.

Pintando nos han ocurrido casualidades absurdas. Recuerdo una vez que pintamos el metro en Sao Paulo y al día siguiente debíamos esperar el rulo, pero el metro pasó por las estaciones sin detenerse. Al no estar conformes con la foto que teníamos, decidimos ir a la yarda principal donde nos habían dicho que lo limpiarían, pero que entre tantas formaciones era difícil que lo encontráramos. Nada perdíamos en ir a echarle un ojo, pero cuando llegamos y vimos el tamaño del lugar, pensamos que sería imposible encontrar nuestro panel; ademas era de día y estaba lleno de movimiento. Pero solo me bastó con saltar la reja del ingreso para ver que justo delante mío, entre cientos de formaciones, estaba nuestro panel esperando a ser fotografiado.

Desde que empezasteis a escribir únicamente el nombre del grupo es difícil diferenciar a cada uno de los escritores que forman CMS…
¿En qué se pueden diferenciar tus piezas de las del resto del equipo?

Sobre esto nos ocurría algo particular a nosotros; cuando decidimos pintar solo nombre del grupo, estábamos todos en Caracas y era un periodo en que estábamos juntos todo el tiempo, así que hacíamos las piezas entre varios. Las primeras líneas las marcaba uno de nosotros y los demás coloreaban, hacían fondo, etc. Esto hizo que, a fuerza de pintar los bocetos de otros y de adaptar nuestros estilos personales a un estilo que el resto entendieran claramente, nos fuimos acostumbrando e influenciando mútuamente. No digo que cada uno sacrificara su estilo por un estilo del crew, pero nuestros estilos se acercaron mucho más. Por ejemplo, la pieza era marcada por Ray, los detalles del relleno eran míos junto con los de Ins y obteníamos estos cócteles de estilo. Yo por ejemplo, ya antes de emigrar, pintaba mucho con Apl. Aquí en Europa hicimos muchos viajes juntos, y solo hacíamos piezas de grupo entre los dos, quizás con un personaje o un poco más grande de lo común. Así que algunas veces él iniciaba el boceto pero terminaba yo haciendo el outline, o adjuntándoles algunas de mis flechas o algunas conexiones que me parecían estaban bien. En ese punto era difícil determinar quien había hecho qué cosa en la pieza.

“Puedo admirar la versatilidad, pero también la terquedad de un escritor que durante 20 años solo ha hecho el mismo throw-up.”

Cuando pinto solo es cuando me permito experimentar más o hacer las cosas como yo las tengo proyectadas en la cabeza. Es cuando pintamos solos que los estilos se diferencian más. Creo que cada uno del crew está interesado en las estructuras de las letras, ninguno hace cosas muy abstractas con ellas, pero yo me permito hacer muchos más efectos y mi elección de colores creo que es algo que me distingue. También el hecho que me gusta mucho hacer personajes en las piezas, si tengo el tiempo, el espacio y la pintura, trato de incluir personajes.

Vemos que tienes una faceta artística muy desarrollada e interesante. Esto es muy común entre los escritores latinoamericanos… ¿A qué crees que se debe?

No sé cuanto hay de cierto en esto, creo que es una cuestión de perspectiva. Por ejemplo, yo veo un montón de escritores europeos que están haciendo cosas super interesantes a nivel de arte, obras para galerías o murales que han tomado distancia del graffiti clásico. Es cierto también que en Sudamérica hay un montón de escritores que están desarrollando propuestas que no son necesariamente graffiti y que son muy buenas. Lo que si creo que es verdad es que gracias a la antigüedad del graffiti en Europa, ya cada cual sabe sus roles. Hay gente que hace calle y no le interesa más nada, gente que solo le interesa hacer trenes y gente incluso que solo metro, etc. También hay excepciones de gente que hace de todo porque le gusta pintar sobre lo que sea, pero en Sudamérica es algo de los últimos años eso de que los escritores se especialicen más. Es cierto que en Sudamérica también hay gente que se dedica a un área, pero he conocido una cantidad de escritores latinoamericanos que de día te hacen un mural de 3 pisos y de noche van y se hacen un tren. Así que quizás esto sea una razón para pensar que acá desarrollamos aspectos artísticos en paralelo con lo que hacemos en la calle. Creo que no hay tantos escritores especializados, sino muchos que hacen de todo un poco.

¿Qué es lo que mas valoras de una pieza? Nombra escritores que no conozcas personalmente, cuyo trabajo te guste y explica brevemente por qué.

Tiene que tener personalidad. También valoro donde está hecho. Soy de esos que pueden disfrutar de una pieza súper limpia, técnicamente correcta o dentro de la tradición, pero también de una pieza de estilo ignorante, o experimental. Si tiene sentido del humor, mejor, pero también puede ser la vaina más seria con miles de flechas. Creo que lo que me interesa es que se manifieste una búsqueda o técnica expresiva. Hay escritores que saben qué pintar y en qué lugar. Ven el spot y saben automáticamente cual es el mejor estilo que funciona en ese formato y lo hacen casi intuitivamente y eso es algo que admiro mucho. Puedo admirar la versatilidad, pero también la terquedad de un escritor que durante 20 años solo ha hecho el mismo throw-up.

Hay una cantidad muy grande de escritores y crews que admiro en Sudamérica y en el mundo y sería difícil nombrarlos. Disfruto un montón, por ejemplo, de lo que hace Os Gemeos. Los tipos te hacen murales muy buenos. Después a nivel de galería son geniales. Pero cuando hacen graffiti son aún mejores; tienen muy buen estilo de handstyle, de throw ups y de piezas.

¿Qué es lo que más desprecias del graffiti?

El drama. A veces es un poco exagerado. La cultura de graffiti esta llena de códigos y eso está bien, pero hay gente que puede hacer drama hasta de las cosas más pequeñas.

“Por fortuna, en el graffiti, tu estatus o de dónde vienes cuenta muy poco para evaluar quién es un buen escritor y quién no. Lo que cuenta es lo que queda en la pared o en la chapa.”

¿Crees que el graffiti ha de salir necesariamente de un entorno humilde? ¿Qué opinas de los escritores que vienen de estratos sociales adinerados?

No creo. Cierto que un entorno humilde es un caldo de cultivo ideal para el graffiti; jóvenes de barrios que se sienten marginados del mundo pueden encontrar en el graffiti reconocimiento, una vía de escape. El graffiti es casi una bendición para jóvenes que crecen en contextos muy propensos a la violencia. Por fortuna, en el graffiti, tu estatus o de dónde vienes cuenta muy poco para evaluar quién es un buen escritor y quién no. Lo que cuenta es lo que queda en la pared o en la chapa. Por otro lado recuerdo cuánto fue de positivo que algunos escritores pioneros en Venezuela tuvieran el privilegio de viajar. Las revistas o videos de graffiti que vi en mis inicios, hablo de un tiempo previo al boom del Internet, las traían chicos que viajaban con sus familias al exterior. La primera Montana que vi la trajo un amigo escondida en el equipaje. Recuerdo que solo la usaba para hacer los detalles finales de la pieza y le duró como 12 piezas jaja. La gente que se podía permitir viajar volvían con fotos, caps, revistas, vídeos y estas pasaban de manos en manos. Copiábamos los cd’s y así aprendíamos sobre lo que estaba ocurriendo y sobre las fundaciones del graffiti.

Mi opinión política creo difiere de la mayoría de la población Venezolana (…) ya que parece que sea imposible cualquier posición diferente al negro o blanco.

Para mí el estrato social del cual provengas es irrelevante. Mis amigos del grupo son de los 5 municipios de la ciudad de Caracas, de todos los estratos sociales que te puedas imaginar y nada de eso es importante cuando vamos a pintar.

Si nos permites mezclar graffiti y política… ¿qué opinas tú, como venezolano, de la situación política actual de tu país?

Mi opinión política creo difiere de la mayoría de la población Venezolana. El problema de la crisis es también de perspectivas, de imaginación, ya que parece que sea imposible cualquier posición diferente al negro o blanco.

Por un lado está el gobierno, que ha reducido la participación democrática considerablemente. Existe una represión que es consecuencia obvia de un poder que pretende perpetuase, quien sabe hasta cuando, un gobierno que se endeuda y vende grandes espacios territoriales a China, por ejemplo, país que emerge como una nueva fuerza imperial al menos nueva en occidente. Se sabe mucho sobre el landgrabbing chino en África, sobre la cantidad de proyectos extractivistas en América del Sur, así que no es ningún secreto que China está buscando afianzar su posición de potencia mundial. Su gran desarrollo industrial y económico le exige encontrar cada día más nuevos recursos para poder mantener su exponencial crecimiento y, como toda potencia mundial, busca estos recursos en los países en vías de desarrollo, con objetivos no muy distintos a los de Europa en la carrera por África o a Norteamérica y su ”patio trasero”.

El gobierno continua con una política rentista y una economía extractivista, nada nuevo. Esto dura desde principios del siglo XX, pero ahora se ha acentuado con el proyecto del arco minero de Orinoco por ejemplo. Se trata de un plan basado en la extracción oro, diamantes, etc sin tener en consideración la presencia de pueblos originarios en el territorio, que se ven reprimidos y desplazados, ademas de la devastación ambiental. Todo esto justificado en la necesidad de mantener el bienestar social de la población. Las transnacionales norteamericanas no tienen la misma presencia en le país que en décadas anteriores. En cambio no se puede decir lo mismo de la presencia de transnacionales e inversión China con quien además tenemos deudas por acuerdos económicos que hacen difícil que lo recuperado de la renta petrolera llegue al pueblo, mientras el gobierno se preocupa de pagar las deudas a tiempo. Todo esto sin mencionar los errores de gestión y a la corrupción que se encuentra en casi cada aspecto de la vida cotidiana.

Por el otro lado está la oposición, con personajes que estuvieron relacionados con periodos de terrible represión en el pasado, como el Caracazo (se habla de miles de muertos como resultado de esa represión), y que ahora pretenden ser los abanderados de la lucha democrática denunciando la represión y tortura. Junto con otros actores políticos, una generación más joven también abiertamente filo norteamericanos, a los que tampoco les creo una mierda sobre sus intenciones. Son instrumento de los intereses norteamericanos fieles a su doctrina Monroe, más preocupados por la creciente influencia China y el petróleo, que del bienestar de los países que los circundan. Creer que superpotencias como los EEUU, Rusia o China trabajan por el bienestar de Venezuela es un acto de ingenuidad tremendo. Pensar que una intervención militar norteamericana (Sudamérica y centro América tienen una larga experiencia sufriendo estas intervenciones) es la panacea a la crisis en mí país, es un acto de desconocimiento histórico. Ellos, al igual que las otras grandes potencias mundiales, necesitan cada vez más recursos para satisfacer sus necesidades (no es casualidad que China y Estados Unidos encabecen la lista de los países que más generan co2, que es el principal causante del cambio climático). Lo que veo en Venezuela parece una especie de remake de guerra fría, con nuevos participantes y nuevas dinámicas propias de un mundo más globalizado. Grandes potencias luchando por la hegemonía a costa de los países periféricos. Nos encontramos con una situación donde tener una solución es difícil.

La gente se tiene que organizar desde abajo y quitarle poder al poder, tomando más responsabilidad y protagonismo.

Con el tiempo, observando el ejercicio del poder, solo me reafirmo que no existe poder bueno, que no hay forma de ejercerlo sin ensuciarse las manos. Ni un lado ni el otro hará nada desinteresado por mejorar la situación y la población solo seguirá consumiendo lo que medios de comunicación y las redes sociales de ambos lados digan. Cada día estamos menos capacitados para poder discernir o tener un visión clara del panorama. No creo que exista un poder que quiera o que, al menos, sea capaz de darle una mejor calidad de vida a un pueblo. Para mí el problema está en el sistema, y los que están arriban siempre buscaran mantener sus privilegios. La gente se tiene que organizar desde abajo y quitarle poder al poder, tomando más responsabilidad y protagonismo. Nosotros tratamos con Caribes y con algunos proyectos relacionados, ver como contribuimos en esta dirección. En mí opinión el graffiti por naturaleza está en contra del sistema.

Añadir un comentario

En este sitio se utilizan cookies para ofrecer una experiencia más personalizada.
Puede obtener más información de las mismas en nuestra "Política de cookies".