YKSUHC es la obra editorial dedicada a recopilar el graffiti surrealista de Chusky. Fettuccini Ediciones & Optim se ha propuesto mostrar al mundo el original trabajo de este prolífico escritor madrileño a través de un libro de 400 páginas. Para sufragar la producción, se ha puesto en marcha una campaña de Verkami con una serie de recompensas en función del las cantidades que se aporten al proyecto. Así que para acercarnos más al proyecto hemos entrevistado al propio Chusky y a Miguel Monzón, uno de lo responsables del diseño y la maquinación del libro.


“En este lapso (1998-2021) ha desplegado su actividad en azoteas, vagones de tren, vías férreas, túneles de Metro, y en las calles de diferentes ciudades. Madrid, Atenas, Milán, Santiago de Chile, Cuzco o Nueva York son algunas de ellas. En su interior, las páginas albergan un material muy exclusivo, centrado principalmente en los diferentes nombres y códigos visuales que ha utilizado, su evolución y su recorrido, incluyendo a la vez el trabajo de otros compañeros como Buni, Higos, Fach, Rhed, Kami…”

«El graffiti ocurre y te lo encuentras en cualquier parte, no hace falta ir a buscarlo, se te planta en tus narices y te grita ¡aquí estoy! aunque no quieras.»

Para todos los que no estén familiarizados con el escritor Chusky, ¿podrías resumir su figura y el papel que ha jugado en las escenas de graffiti dentro y fuera de Madrid?

Miguel: Chusky es un referente en la escena madrileña, aparte de estar muy activo, lo que a mí siempre me ha llamado la atención es su estilo y osadía. Tiene un estilo muy colorido y complejo que en el Graffiti de calle no es muy común. Se atrevía a pintar muros y cierres en sitios delicados con muñecos y a muchos colores, lo que hacía la gente en murales se lo marcaba el tío en pleno centro de Madrid. Me he comido piezas suyas por Europa también, se reconocen fácilmente…
Ch: No creo que yo sea muy influyente en ninguna escena, ni dentro ni fuera de Madrid. Simplemente he tratado de hacer lo mío desde que empecé, con el tiempo a desarrollarme en varias facetas artísticas sin dejar de lado la práctica del graffiti, intentando en todo momento nutrirme y aprender de cada disciplina sabiendo diferenciar sus matices. Este libro es una forma de poder compartir mi trabajo.

«No creo que yo sea muy influyente en ninguna escena, ni dentro ni fuera de Madrid. Simplemente he tratado de hacer lo mío desde que empecé…»

¿Por qué has decidido hacer un libro? ¿Qué ofrece esta publicación que no encontramos en otros libros de graffiti?

Miguel: Yo pensé en Chusky a la hora de hacer un libro por tener un estilo único. Considero que Chusky es uno de los escritores de la ciudad de Madrid que ha tenido una de las trayectorias más interesantes. Como amante de los libros de Graffiti me pareció que se podría hacer algo diferente. El libro ofrece una visión retrospectiva bastante amplia hasta la fecha. Es una recopilación centrada en la trayectoria de un escritor concreto, y esto, en el panorama nacional, es muy poco frecuente, difícil de encontrar y más aún recogido en un formato con estas características y este volumen. Por otro lado, a diferencia de otros libros de graffiti en los que constantemente tienen presencia las palabras del autor, este es un libro que permite conocer al autor y su trabajo no por medio de su narrativa, no solamente a través de las fotografías que se muestran, sino también a través de los testimonios y los relatos de otra gente.

En el trabajo de Chusky coexiste el graffiti en su práctica más ortodoxa y el arte pictórico en formatos convencionales, unidos por un estilo común hasta cierto punto. ¿Qué diferencias se producen a la hora de crear en esos dos terrenos diferentes? ¿Qué elementos se mantienen en ambos?

CH: La diferencia principal es el contexto sin lugar a duda.
Los elementos que pueden mantenerse en estos dos ámbitos son la psicología y fisonomía de estos seres que configuran las piezas. La gestualidad y el uso del color en ocasiones, aunque en el trabajo de taller suele estar todo más medido que en la calle.

¿Existe una motivación diferente a la hora de hacer graffiti y a la hora de hacer pintura?¿Qué papel juega el tipo de público al que aspira cada formato?

CH: Sí, las motivaciones son distintas entre estas dos disciplinas, pero no necesariamente el público es un condicionante para la forma en cómo que se quiere hacer algo. Para mí es una motivación la apertura a la que da cabida el graffiti. Esto no sucede con las obras que se exponen y hay que ir a verlas y entrar en un espacio que está previamente pensado y preparado por y para esa o esas obras. El graffiti ocurre y te lo encuentras en cualquier parte, no hace falta ir a buscarlo, se te planta en tus narices y te grita ¡aquí estoy! aunque no quieras.
Por otro lado, ell trabajo de estudio casi siempre es más reflexivo, más pausado (aunque no necesariamente) pero ocurre en unos estados anímicos diferentes, eso está claro.

«Se pueden llegar a crear o recrear atmósferas a través de las palabras, son un buen motor para la imaginación y alimento para el conocimiento.»

 ¿Existen influencias formales en el graffiti y el arte de Chusky? ¿De qué escritores y artistas estamos hablando?

Ch: Si, claro que las hay. Podría estar hablando horas de todos los artistas y escritores de graffiti que han pasado por mi retina y me han impresionado. Consciente e inconscientemente he tratado de retener y aprender en mayor o menor grado de cada uno de ellos. Una lista rápida de escritores claves que reconozco que me han influenciado podría ser así: Blade, Dondi,Tracy168, Phase2, Slave, Rhed, Sento, AOK , RIS, COD y CAP crew.
Y por mencionar a varios artistas plásticos: Andrés Rabago (El roto), Paula Rego, Eduardo Arroyo, Luis Gordillo o Nancy Spero.

En el libro parece que se dedica una presencia importante a los relatos. ¿Qué papel crees que juegan éstos a la hora de entender el juego graffiti? ¿Y a la hora de entender la obra general de Chusky?

CH: Ayudan a entender y a ponerse en la piel de los escritores y a también para adentrarse en los lugares, percibir más de cerca los entornos y todo lo que está detrás de esa foto o esa pintada. Se pueden llegar a crear o recrear atmósferas a través de las palabras, son un buen motor para la imaginación y alimento para el conocimiento.
Miguel: Como bien a explicado Juan ayudan a meterse en la piel de los grafiteros de cierta manera. Yo pienso que el gremio del Graffiti es muy especial, de donde salen historias rocambolescas que siempre son interesantes de leer. Los testimonios que cuenta la gente cercana a Chusky ayuda a entenderle mejor y conocerle un poco más de cerca.

Háblanos un poco del proceso de creación del libro… ¿cómo se han decidido los contenidos, el diseño la maquetación, la portada…? ¿Cuál ha sido la parte más difícil?

Miguel: Ha sido un proceso largo, al principio nos enfrentamos a un pequeño caos que era el exceso de material que tenía Juan. Podríamos haber hecho 5 tomos tranquilamente.
El contenido fue más cosa de Juan, ya que él tiene apegos emocionales con las piezas que yo no podía ver o saber. En cuanto al diseño y maquetación del libro le plantee a Juan una versión de libro más cercana a los libros de arte que a los libros clásicos del Graffiti. Un libro en el que hubiera bastante blanco y pudiera respirar, ya que el material de Juan es intenso de por sí. Fuimos compartiendo ideas y puliéndolo poco a poco, no ha sido fácil, pero hemos llegado a buen puerto.
Ch: La parte más difícil para mi ha sido decidir qué se queda y qué se quita para ajustar el contenido. Es un material que trae recuerdos y a veces mi percepción de una de esas fotos es ese recuerdo más que lo que puede verse ahí, al margen de la calidad de la foto etc… entonces esto muchas veces nos ha llevado a quebraderos de cabeza, intentando que esas decisiones fueran coherentes con lo que queríamos hacer y asumir que esa percepción es subjetiva. Ha sido una lucha hasta el final.

¿Crees que el mundo editorial de la temática del graffiti es un ámbito en el que merece la pena apostar a nivel autor y consumidor?

Miguel: Por supuesto. Hay un potencial enorme.
Ch: Sí, queda mucho por hacer.

¿Un par de libros sobre graffiti que sean especiales?

Miguel: TROMA de Fume2 o el Libro de SAEIO, por dar una visión diferente.
Ch: DONDI WHITE Y SUBWAY ART, ambos me parecen muy buenos en contenido y en todos sus aspectos de diseño y maquetación.

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