En 1992 fue Rodney King, en Los Angeles.
En 1996 fue Tyron Lewis en St. Petersburg.
En 2001 fue Timothy Thomas en Cincinnati.
En 2009 fue Oscar Grant III en Oakland.
En 2014 fue Michael Brown en Missouri.
En 2015 fue Freedie Gray en Baltimore.
En 2016 fue Sylville Smith en Milwaukee.
Estos son algunos de los asesinatos cometidos por la policía en los últimos años en Estados Unidos que derivaron en manifestaciones en las que se pedía responsabilidad por los crímenes y el cese de la violencia policial.


Sin embargo, las demostraciones de ahora son el resultado del asesinato de George Floyd y de Breonna Taylor, aunque hay muchos más nombres y no hay que olvidarlos.

Estas manifestaciones que vienen exigiendo en esencia lo mismo desde el fin de la esclavitud y de la segregación, tienen algo de distinto. En este caso, parece que de una manera directa o indirecta nos animan a que personalmente reconozcamos nuestra posición frente al racismo. No sólo en Estados Unidos, sino en nuestros propios países, en nuestras propias carnes, pues ese tipo de actitudes van muy ligadas al clasismo, y la pobreza.

Desde el colectivo de artistas, la respuesta no se ha hecho esperar. Ha habido murales orquestados y “consesuados” con las autoridades como el de Washington que ha llevado a renombrar el lugar donde se ubica, bajo el nombre Black Lives Matter Plaza, y ha habido iniciativas personales como las de MadSteez, Snoeman, Mastro y Dr Dax, entre otros.

Evidentemente, hay quien se suma al carro del activismo, para estar en la cresta de la ola (casos de influencers fingiendo ayudar tanto en manifestaciones como en tareas de reconstrucción y artistas que deciden saltar a la palestra de la lucha contra el racismo como si no hubiese existido antes), pero en general se ha podido ver genuinas y estremecedoras pruebas de que arte y reivindicación social van juntos en la misma dirección.

De todas formas, graffiti y policía nunca han congeniado demasiado. Algunos de esas personas de las que no se ha hablado mucho y que murieron a mano de la policía en ese país eran escritores de graffiti. Beefa de Miami, por poner un ejemplo. Así que no es extraño que la comunidad en general se ha sumado a las demostraciones, en principio pacíficas.

Decimos en principio, pues entre agentes provocadores y la rabia generada por la situación, ha habido momentos en los que se ha ido de las manos, y con eso no nos referimos a destrozos materiales sino a la violencia contra personas.
MadSteez contaba en su cuenta de instagram cómo la policía había cortado el paso a los manifestantes en la ciudad de Nueva York y una vez les habían cerrado el paso los había gaseado. El artista había acudido a la manifestación con su hijo como tantas otras personas.

“120 personas han muerto a mano de la policia en los 20 días de manifestaciones tras la muerte de George Floyd”.

Por el momento, el movimiento Black Lives Matter y su #defundthepolice han puesto de manifiesto la división del país y que su reclamo sobre que la policía es violenta es exceso es cierto especialmente entre comunidades desfavorecidas. No en vano el dinero destinado al cuerpo de policía contrasta con, por ejemplo el presupuesto destinado a la salud, situación que se ha hecho muy evidente durante la pandemia por covid19.

Esperamos que esta selección os haya interesado para que sigais investigando y aprendiendo sobre el tema.

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